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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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LECCIÓN 




La mujer junto al pozo 



M 



Referencias 

Juan 4:1-42; El Deseado de todas las gentes, pp. 1 55-1 66. 

Versículo para memorizar 

"Cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti" (Lucas 8:39). 

Objetivos 
Los niños: 

Sabrán que Jesús ama y ayuda a todas las personas y nos pide que hagamos lo 

mismo. 

Sentirán deseos de ser amables con todos con quienes se relacionan. 

Responderán siendo amables con todos, incluyendo a las personas que pueden 

ser diferentes. 

Menssye 



Ayudamos a otros cuando les hablamos de Jesús. 



Breve introducción a la lección 



Resumen de la lección 

Jesús y sus discípulos viajaban por 
Samarla. Tenían hambre y sed. Jesús se 
sentó a descansar al lado de un pozo 
profundo. Envió a sus discípulos al pue- 
blo para comprar comida. Una mujer 
vino al pozo a sacar agua. Él le pidió 
agua para beber y comenzaron a plati- 
car. Jesús puso las necesidades de la 
mujer en primer lugar. Ella dijo que sabía 
que un Salvador vendría. Jesús le dijo 
que él era ese Salvador. Ella olvidó el pe- 
dido de agua e inmediatamente regresó 
al pueblo y trajo a la gente a ver a Jesús. 



El permaneció en ese pueblo por dos 
días y habló a la gente acerca del amor 
de Dios por ellos. 

Esta lección es acerca del servicio 

Jesús sabía que la mujer samaritana 
estaba verdaderamente interesada en co- 
nocer más acerca del Salvador que iba a 
venir. Por eso puso las necesidades de 
ella en primer lugar. Cuando ella fue al 
pueblo y regresó con muchas personas a 
escuchar lo que Jesús tenía que decirles, 
él atendió sus necesidades primero. Jesús 
quiere que primero nos interesemos por 



TRES 



Desarrollo del prog^rama 



ACTIVIDADES 



MATERIALES NECESARIOS 



Bienvenida Cuando 

lleguen 



^y Actividades hasta 1 

preliminares 



Salude a los estudiantes en la 
puerta; escuche sus gozos y 
preocupaciones 



A. Encuentra ¡a diferencia 



Grupos de 3: dos cucharas, un tene- 
dor, dos platos, una taza, etc. (Ver 
actividad), bolsas 

Papeles grandes de diferentes colo- 
res; papeles más pequeños de los 
mismos colores 



Oración hasta 1 

y alabanza* 



O 



Ver página 29. 

*En cualquier momento del programa 

se puede orar o alabar a Dios con un 

canto. 



Lección bíblica hasta 20 Aplicación de la historia 



Bote de basura; tazón o palangana; 
cilindro de cartón; papel; tijeras, 
cinta de pegar, marcadores 



Estudio bíblico 



Versículo para memorizar 



' Aplicando 
la lección 



Cuadros (vea la actividad); solución 
para burbujas e instrumento para ha- 
cerlas; calcetines o guantes gruesos 



O 



Compartiendo 
la lección 



Canción con señas 



Música; lenguaje de señas de "Cristo 
me ama" (ver p. 118) 



las necesidades de otros, que les dedi- 
quemos más tiempo, sin preocuparnos 
de dónde vienen, y que les ayudemos a 
saber más acerca de él. 

Para el maestro 

"Dejando su cántaro, volvió a la ciu- 
dad para llevar el mensaje a otros... Con 
corazón rebosante de alegría, se apresuró 
a impartir a otros la preciosa luz que 
había recibido... Sus palabras conmovie- 
ron los corazones. Había en su rostro una 
nueva expresión, un cambio en todo su 
aspecto. Se interesaron por ver a jesús" (El 
Deseado de todas las gentes, pp. 161 -1 62). 

"El Salvador continúa realizando hoy 
la misma obra... Los que se llaman sus 
discípulos pueden despreciar y rehuir a 



los parias; pero el amor de él hacia los 
hombres no se deja desviar por ninguna 
circunstancia de nacimiento, nacionali- 
dad, o condición de vida. . . 

No debemos estrechar la invitación 
del Evangelio y presentarla solamente a 
unos pocos elegidos, que suponemos 
nosotros, nos honrarán aceptándola. El 
mensaje ha de proclamarse a todos" 
(ibíd., p. 1 65). 

"Tal vez haya uno solo para oír el 
mensaje; pero, ¿quien puede decir cuan 
abarcante será su influencia?" (ibíd.). 

Decoración del salón 

Vea la lección n° 1 . Los niños pueden 
estar sentados mirando hacia la ladera de 
la montaña y el pozo. 



LECCIÓN 3 



Pnognania 



Bienvenida 

Dé la bienvenida a los niños en la puerta. Pregúnteles cómo les ha 
ido durante la semana, interésese en sus alegrías o preocupaciones. 
Pregúnteles acerca del proyecto de compartir de la semana pasada. Que 
empiecen con las actividades preliminares que eligió. 



Actividades preliminares 

Seleccione las actividades más apropiadas para su situación. 



Necesita: 



□ objetos de 
la vida dia- 
ria en jue- 
gos de tres, 
dos iguales 
y uno dife- 
rente (ver la 
actividad) 

□ bolsa para 
cada juego 
de tres 



A. Encuentra la diferencia 

Coloque tres objetos de la vida diaria (dos iguales y uno diferente) en bolsas 
de papel, un juego en cada bolsa. (Ejemplo: dos manzanas y una naranja; 
dos tazas y un plato; dos libros y un lápiz; etc.) 

Deje que un niño o niña tome una bolsa. Pídale que diga cuál es dife- 
rente. 

Pregunte: ¿Cuáles son mejores? ¿Estos dos o este único que es 
diferente? (No, solamente son diferentes). Repita el proceso hasta que va- 
rios niños hayan tenido una oportunidad. Cada vez diga: "Uno no es 
mejor que el otro; solamente son diferentes". 



Para reflexionar 

Concédales tiempo para responder cuando les pregunta: ¿Cuántos ob- 
jetos diferentes vimos? Algunos de ellos se parecen en algunas 
formas y son diferentes en otras. ¿Cómo sería el mundo si sola- 
mente tuviéramos plátanos y no peras o manzanas y ninguna 
fruta? ¿Cómo sería si todas las personas fueran del mismo ta- 
maño, o tuvieran el mismo color de cabello? Dios creó un mundo 
maravilloso, lleno de cosas diferentes. Dios hizo animales, plantas y 
personas diferentes. Pero aunque somos diferentes unos de otros. 
Dios nos ama a cada uno de la misma manera, y él desea que se lo 
digamos a otros. Y ese es nuestro mensaje para hoy: 

AYUDAMOS A OTHOS CUANDO LES HABLAMOS DE JESÚS. 

Repítanlo conmigo. 



B. Juego del arco iris 

Coloque los papeles grandes en el piso, en diferentes partes del salón. 

Muestre un cuadro de papel pequeño, de cualquier color, y pida a los niños 
que usen ese color para encontrar y pararse sobre o alrededor del papel del 
mismo color que está en el piso. Siga hasta que todos los niños estén de pie 
sobre o cerca de un papel. 



LECCIÓN 3 



r 



Para reflexionar 

Concédales tiempo para responder cuando pregunte: ¿Saben que hicie- 
ron un lindo arco iris? ¿Se pararon todos sobre el mismo papel? 
¿Por qué? ¿Sabían que Jesús ama a cada uno de nosotros, sin im- 
portarle qué color de ropa vestimos o de qué color somos? Jesús no 
prefiere el cabello lacio ni el rizado. ¡De hecho, tampoco se fija si 
no tenemos nada de cabello! Él no mira nuestras pecas, ni el color 
de nuestros ojos. No le preocupa cómo somos. Nos ama tal como 
somos. No importa dónde vivimos ni qué apariencia tengamos, 
Jesús nos ama y desea ayudarnos. ¿No es maravilloso? Me hace tan 
feliz que quiero decirles a otros que Jesús los ama a ellos también. 
Y eso me recuerda el mensaje de hoy: 



AYUDAMOS A OTHOS CUANDO LES HABLAMOS DE JESÚS. 



Repítanlo conmigo. 



Necesita: 

□ papeles 
grandes de 
diferentes 
colores 
(rojo, ama- 
rillo, verde, 
blanco, 
azul, negro, 
café) 

□ papeles 
más peque- 
ños de los 
mismos co- 
lores 



ORACIÓN Y ALABANZA 

Comunión 

Dé la bienvenida a todos los niños, particularmente a las visitas. Celebre 
los cumpleaños y dé los anuncios. Repase el versículo para memorizar de la 
semana pasada. 
Cantos sugerentes 

"Voy a ayudar" (Alabanzas infantiles, n° 1 1 4). 

"Me gusta ayudar a mi mamá" (Alabanzas infantiles, n° 1 1 6). 

"Seré un ayudante" (Alabanzas infantiles, n° 1 1 5). 

"Los niñitos de Jesús" (Alabanzas infantiles, n° 1 1 3). 

"Muchas cosas puedo hacer" (Alabanzas infantiles, n° 1 1 7). 
Misión 

Utilice el folleto Misión para niños o cualquier otra historia que tenga dis- 
ponible. 
Ofrenda 

Recuerde a los niños el lugar a donde va la ofrenda misionera. Diga: 
Podemos servir a Jesús trayendo nuestras ofrendas a la Escuela 
Sabática. 
Oración 

Ore por los niños de todo el mundo. Ore por grupos especiales dentro 
de su iglesia o comunidad. Si hay personas de otros países visitando su igle- 
sia, invítelas a alguien que venga a la Escuela Sabática a orar en su idioma. 



*En cualquier parte durante el programi 






LECCIÓN 3 







Lección bíblica 



Necesita: 


□ bote de ba- 


sura 


□ tazón es- 


cudilla 


□ cilindro de 


cartón 


□ papel 


□ tijeras 


□ cinta para 


pegar 


□ marcadores 



Aplicación de la historia 

Haga un pozo sencillo con un bote de 
basura con un tazón en el fondo y un ci- 
lindro hecho de cartón para las paredes 
exteriores. Si desea, pinte el cartón para 
que se vea como de piedras grandes. 

Haga títeres de dedos usando dos 
tiras de papel para cada niño. (En una 
tira dibuje el rostro de jesús; en la otra el 
de la mujer samaritana. Puede hacer a la 
mujer con una tira de otro color o recor- 
tar más papel para ponerle "cabello".) 
Póngales cinta de pegar para que tanto 
los niños como el maestro puedan ponér- 
selo en el dedo índice de cada mano. 
Ponga la figura que representa a "Jesús" 
en el índice de la mano izquierda y la sa- 
maritana en el índice de la mano dere- 
cha. Si no tiene muchos niños puede 
dibujar los ojos, la nariz y la boca de cada 
personaje directamente en los dedos y 
solamente añadir cabello para diferenciar 
a Jesús de la mujer samaritana. 

Diga: Nuestra historia de hoy la 
contaremos entre todos. Cuando 
mencione a Jesús haciendo algo, ac- 
tuaremos con el dedo que lo repre- 
senta. Cuando mencione a la mujer 
samaritana, actuaremos con la 
mano que tiene el rostro de mujer. 
(Demostración). 

Lea o relate la historia 

Jesús y sus discípulos estaban de viaje 
(dirija a los niños en una caminata alrede- 
dor del salón). Hacía calor y estaban can- 
sados, con hambre y con sed. Así que se 
detuvieron para descansar junto a un 
pozo (deténganse ¡unto al pozo). Pero el 
agua estaba muy abajo (mire hacia abajo) 
y no podían alcanzarla (Sertarse al lado 
del pozo.) 

Sus discípulos fueron al pueblo a 
comprar algo de comida. Pero Jesús es- 
peró junto al pozo. Normalmente nadie 
venía al pozo a esa hora del día. Hacía 
demasiado calor para salir. Si alguien 



quería agua, venía temprano en la ma- 
ñana o en la tarde antes que entrara la 
noche. ¡Pero alguien venía ahora! (Traiga 
su dedo como que viene de lejos y detén- 
galo cerca de "jesús".) ¡Era una mujer con 
una vasija para sacar agua! Jesús sabía 
que esta mujer era samaritana. Jesús sabía 
que la mayoría de los samaritanos y los 
judíos no se llevaban bien. Jesús era 
judío, pero amaba a la gente de Samarla 
(mueva la cabeza asintiendo, con el títere 
que representa a "jesús"). Jesús amaba a 
todos. 

Cuando la mujer llegó le preguntó: 
—Por favor, ¿podrías darme agua para 
beber? (haga que "jesús" se incline ante 
la mujer.) La mujer estaba muy sorpren- 
dida. —¿Por qué me pides a mí? (Haga 
que la mujer samaritana "hable" mo- 
viendo su dedo.) ¡Tú eres judío y yo soy 
samaritana! ¿Por qué me estás hablando 
a mí? 

Jesús sonrió. Él sabía que la mujer 
tenía algunos problemas, que muchas 
personas en su pueblo no la querían. 
Pero eso no le importó. Él la amaba y 
quería ayudarla. Hablaron por mucho 
tiempo, (mueva el dedo "jesús" mientras 
está hablando.) 

Mientras hablaban, ella dijo: —Yo sé 
que Dios enviará a una persona muy es- 
pecial para ayudar a la gente a compren- 
derlo mejor. 

Jesús respondió: —Yo soy esa persona 
especial que Dios envió. Yo soy el 
Salvador. 

Ella estaba tan emocionada que corrió 
hasta el pueblo (Mueva su dedo como si 
estuviera corriendo). Estaba ansiosa de ha- 
blarles a todos acerca de Jesús. ¡Se sentía 
muy feliz! Tú podrías decir, con sólo mi- 
rarla, que algo maravilloso le había suce- 
dido. 

Los discípulos regresaron con comida, 
pero Jesús no sentía ganas de comer. 



LECCIÓN 3 



Estaba tan feliz con la conversación que 
había tenido con la mujer que se olvidó 
que estaba cansado, hambriento y con sed. 

Muchas personas del pueblo vinieron 
con la mujer para ver a jesús (haga que el 
dedo de la mujer regrese). Ellos querían 
saber qué hacía que la mujer samaritana 
estuviera tan feliz (levante su dedo 
"mujer" y sonría.) Ellos también querían 
ser felices. Querían conocer a este hom- 
bre que no se preocupaba por las dife- 
rencias, sino que, sencillamente los 
amaba. Los samaritanos invitaron a jesús 
a quedarse con ellos (ponga su mano de- 
recha alrededor de su dedo "jesús"). Y él 
fue con ellos a su aldea (ambas manos ca- 
minan al pueblo) y les habló de cuánto los 
amaba Dios. Aquellas personas estaban 
tan felices de escuchar acerca del amor 
de Dios que fueron y les hablaron a otras 
personas también. 

jesús dijo: —Cuenten cuánto ha 
hecho Dios por ustedes. (Repita mientras 
los niños mueven su dedo que representa a 
jesús.) Nosotros les hablamos a otros 
acerca de jesús porque queremos que 
todos sepan acerca de su amor. Todos 
necesitan saber acerca de él. Ustedes 
pueden ayudar a la gente hablándole 
acerca de jesús. Recuerden: 

AYUDAMOS A OTHOS CUmO 
LES HABLAMOS DE JESÜS. 



Para reflexionar 

Conceda tiempo para responder 
cuando pregunte: ¿Por qué la mujer 
no le ofreció agua a Jesús? 
¿Conocen a algunas personas que 
son diferentes de ustedes en al- 
guna forma? ¿Quién? ¿Tienen algu- 
nas cosas en común? ¿Los ama 
Jesús a ellos? ¿Cómo se sienten 
cuando están con personas diferen- 
tes de ustedes? ¿Cómo creen que se 
sentiría Jesús con esas personas? 
¿Cómo pueden ayudarlos para que 
sepan que Jesús los ama? 



Cuenta 



todo lo 
que Dios 


(señale hacia arriba) 


ha hecho 
por ti 


(señale a otra persona) 


Lucas 8:39 


(junte las palmas, 
luego ábralas como si 
estuviera abriendo un 
libro) 



Estudio bíblico 

Abra su Biblia en Juan 4. Señale los 
versículos 1 -42 y diga: En estos versí- 
culos de la Biblia, la Palabra de 
Dios, encontramos nuestra historia 
de hoy. Señale cada versículo mientras 
lee en voz alta los versículos 6 al 9, 25, 
26, 28 al 30 y 39 al 41, parafraseando si 
es necesario. 

Para reflexionar 

Pregunte: ¿Dónde descansó Jesús? 
¿Quién se acercó a donde Jesús des- 
cansaba? ¿Qué hizo cuando Jesús le 
dijo quién era él? ¿A quiénes trajo 
para que vinieran a escuchar a 
Jesús? ¿Cuánto tiempo quedó Jesús 
con esas personas? ¿Por qué quedó 
allí? ¿Ayudó la mujer a los otros 
cuando les dijo de Jesús? ¿Pueden 
ustedes contar a otros acerca de él 
también? Recuerden: 

AYUDAMOS A OTHOS CUmO 
LES HABLAMOS DE JESÚS. 



Versículo para memorizar 

Abrir su Biblia en Lucas 8:39 y diga: Y 
aquí es donde se encuentra el versí- 
culo para memorizar para hoy. Lea 

el versículo en voz alta. Luego haga la si- 
guiente mímica mientras repite el versí- 
culo. Pida a los niños que hagan lo que 
usted hace mientras dicen el versículo 
con usted. 



Necesita: 



(ahueque las manos 
alrededor de los labios) 



LECCIÓN 3 



Repita cuantas veces sea necesario. 

Este versículo dice que podemos 
hablarles a otros acerca del amor 
de Jesús. Cuando lo hacemos, les es- 
tamos ayudando, así como Jesús 
hizo en nuestra historia. 
Recuerden... 



AYUDAMOS A OTHOS CUmO 
LES HABLAMOS DE JESÜS. 



Repítanlo conmigo. 



e 



Aplicando la lección 



Necesita: 

□ cuadros de 
personas 
(ancianas, 
jóvenes, di- 
ferentes 
culturas, 
etnias, o 
grupos 
socio-eco- 
nómicos) 

□ solución 
para hacer 
burbujas 

□ instru- 
mento 
para hacer 
burbujas 

□ calcetines 
o guantes 



Burbiyas 

Muestre los cuadros de personas de di- 
ferente trasfondo, uno a la vez, mientras 
pregunta: ¿Qué puedo hacer para ayu- 
dar a esta persona? ¿Qué puedo de- 
cirle acerca de Jesús? Concédales 
tiempo para que respondan. Una forma 
de ayudar a otros es decirles que 
Jesús los ama. 

AYUDAMOS A OTROS CühHOO LES 
HABLAMOS DE JESÚS. 

Digámoslo juntos una vez más 

(Repita con los niños). 

Siente a los niños en un círculo con 
usted. Sople algunas burbujas, luego diga: 
Las burbujas son hermosas. Son muy 
frágiles. Eso significa que se rompen 
muy fácilmente. Vamos a jugar un 
juego para ver si podemos pescar al- 
gunas sin romperlas. Que los niños tra- 
ten de pescar burbujas con las manos. 

¿Alguien pudo pescar alguna bur- 
buja sin romperla? Es difícil pescar 
burbujas con las manos porque siem- 
pre explotan. Pero si lo hacemos con 
delicadeza y cubrimos nuestras 
manos, vamos a poder pescarlas. 
Vamos a probar. Dé a cada niño un cal- 
cetín o un guante para que se lo pongan 



en las manos. Sople algunas burbujas más. 
Diga: Vean si pueden pescar una bur- 
buja con la punta de su calcetín o 
guante. Háganlo con delicadeza. 
Concédales tiempo para que traten de 
pescar alguna, luego diga: Algunas per- 
sonas son como estas burbujas. 
Podemos lastimarlas si no somos 
amables y cuidadosos. Probemos 
otra cosa. 

Tratemos de pasarla uno a otro 
sin que se rompa, de una manera 
suave y delicada. Dé a los niños tiempo 
para tratar de pasarse las burbujas unos a 
otros. 

Así es como debemos tratar a las 
personas, en forma delicada. ¿Cómo 
podemos ser amables y corteses con 
otros? ¿Cómo se sienten cuando tra- 
tan amablemente? Cuando tratamos 
a las personas de manera gentil, las 
tratamos como Jesús lo hizo, y esta- 
mos diciéndoles que Jesús las ama. 

Adaptado de Crowing Little Helpers 
(Loveland, CO: Group Publishing, 1995), 
p.25. 

Presente diferentes situaciones de la 
vida diaria. 

1. Un nuevo niño viene al jardín de in- 
fantes o a la Escuela Sabática. 

¿Qué puedes hacer para ayu- 



LECCIÓN 3 



darlo? Espere las respuestas de los niños. 
Luego añada a sus ideas (sentarse con él, 
mostrarle dónde poner la ofrenda, com- 
partir con él los lápices, etc.). ¿Qué haría 
jesús si estuviera aquí? 
Repita con otras situaciones. 

2. Ven a un niño nuevo en el campo 
de juego. 

3. Ven a alguien que parece diferente a 
ustedes en la calle, en el parque, 
etc. 

4. Visitan a vecinos o amigos que 
nunca han asistido a la iglesia. 



Para reflexionar 

Concédales tiempo para responder 
cuando pregunta: ¿Qué podemos hacer 
para ayudar a esta gente? ¿Amará 
jesús a estas personas? ¿Cómo pode- 
mos mostrarles que Jesús los ama? 
Ya lo saben, realmente ayudamos a 
otros cuando hacemos cosas buenas 
para ellos y les hablamos de Jesús. 
Digamos nuestro mensaje juntos. 

AYUDAMOS A OTROS CUANDO LES 
HABLAMOS DE JESÚS. 

(Repita con los niños.) 



a 



Compartiendo la lección 



Canción con señas 

Enseñe a los niños a cantar el coro 
del canto "Cristo me ama", en lenguaje 
de señas. Dígales que se lo canten a al- 
guien durante la semana. Cántelo dos 
veces, primero con "Cristo me ama" 
luego con "Cristo te ama", señalándose 
unos a otros con la palabra te. (Ver p. 
118.) 

Nota: Si los niños son muy peque- 
ños, enséñeles solamente las señales para 
"Cristo me ama"; si desea, los niños pue- 
den enseñar este canto en lenguaje de 
señales a los adultos en el 1 3er. sábado, 
como parte de la actividad de compartir. 

Para reflexionar 

Concédales tiempo para responder 
cuando pregunte: ¿Alguien puede de- 
cirme cómo podemos ayudar a 
otros con este canto? ¿Conocen a 
alguien que sólo puede comuni- 
carse con lenguaje de señas? 



Clausura 

Para terminar cante "Cristo me ama", con la mímica en el coro. Luego ore pi- 
diendo que los niños puedan mostrar y hablar a otros cada día acerca del amor de 
jesús. 



¿Pueden cantarle este canto a esa 
persona? Podemos cantarlo a otras 
personas aunque no puedan escu- 
char el canto. Es maravilloso ayu- 
dar a otros a saber que Jesús los 
ama. Los hace a todos felices: A 
Jesús, a las otras personas, y a no- 
sotros. Solo recuerden: 

AYUDAMOS A OTROS CUA/^DO 
LES HABLAMOS DE JESÚS. 

Cuando cantan "Cristo me ama", 
"Cristo te ama", estarán ayudando 
a la gente. 

Repítanlo conmigo: 

AYUDAMOS A OTROS CUA/IDO 
LES HABLAMOS DE JESÚS. 

Hagamos esta semana lo que 
hizo la mujer samaritana.